Motomachi-Chukagai

CIUDAD: Yokohama

HORARIO:  Sin horario

Precios: Gratuito

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Este Chinatown, conocido popularmente como Chukagai, es el barrio chino más grande no sólo en Japón sino también de Asia, pr ejemplo bastante más grande que los barrios chinos de Kobe y Nagasaki. Y es uno de los más grandes del mundo. Por ejemplo más de 200 restaurantes con una amplia variedad de platos chinos, platos cantonéses, de Beijing, de Shanghai, y de la cocina Szeshwan están disponibles. Por ejemplo, Manchin-ro es uno de los restaurantes más antiguos y populares, pero en general estos restaurantes son caros. Allí la comida china es sustancialmente diferente a lo que encontramos en España, los platos son más elaborados y refinados.

Es difícil encontrar menús por menos de 1500 yenes por persona, lo cual es algo caro. Pero no os precupéis si vais con el presupuesto justo, tambén encontraréis diversos puestos de sabroso ramen. Pero si podéis gastaros unos eurillos de más os recomiendo comer en un edificio en el corazón de Chukogai llamado Yokohama Daisekai, este edificio en su interior es un pequeño parque temático sobre china, con tiendas, restaurantes con las especialidades chinas y además un pequeño escenario. En sus bajos, había una gran tienda de souvenirs con muchas curiosidades. Este edificio es conocido como DASKA y su web es daska.jp.

 

Esto que he comentado convierte a Chinatown en el sitio ideal desde donde continuar nuestra ruta desde Kamakura, ya que podemos llegar hasta aquí a mediodía para probar la auténtica comida china y dar un breve paseo por sus calles, ya sea a pie o montado en los típicos carritos biplaza que son arrastrados por una persona, conocidos como rickshaw, que siguen una ruta preestablecida.

El Chinatown de Yokohama está rodeado de cuatro puertas principales: Enpei, Seiyo, Zenrin, y Choyo. Pero en total, hay diez puertas construidas basadas en el horóscopo chino. Este horóscopo también se hace presente en su interior, en una plaza donde las 12 figuras están representadas en estatuas de piedra.

En sus calles hay muchas más tiendas y templos en los que perder el tiempo. Hay bastantes tiendas de ropa, dónde uno puede comprar desde gorritos de la revolución cultural, a vestidos de seda típicos chinos. Los templos son muy coloridos, predominando los rojos y verdes, en comparación a los templos budistas japoneses que suelen ser un poco más comedidos a la hora de utilizar el rojo pasión. Además adornan profusamente con dragones voladores y policromías en la madera.

Los dos templos que hay son Kanteibyo (templo Guan Gong en chino) y el Mazu Miao, solo por la diferencia con respecto a los templos japoneses merece la pena visitar alguno de ellos, eso si tenéis la suerte de llegar cuando aún esten abiertos ya que lo normal es que al combinar el día con Kamakura lleguéis cuando estén cerrados, pero siempre nos queda asomarnos un poco para verlos desde fuera. Por dentro, es el típico templo chino, con los colores rojo y amarillo por todos lados, fruta, incienso, todo tan recargado como afuera…

Si hay algo que da nombre a este barrio chino son algunos de los festivales que en el se celebran, como el año nuevo chino celebrado a principios de febrero, el festival cantones de verano que celebra el nacimiento de Kan, y el festival de otoño llamado el Kokkeisetsu que celebra el día de la fundación del pais. Estos festivales son una maravilla, tal y como podéis ver en las películas, con su larguísimo dragón bailarín por las calles y fuegos artificiales por todas partes. Es muy común también encontrar por sus calles puestos callejeros de comida, especialmente de unas castañas muy pequeñitas típicas de allí o minúsculos locales donde te leen la mano y la buenaventuranza.

Os contaré una anécdota, estaba haciendo tiempo en este barrio cuando me dio por curiosear en una peluquería china, fácilmente reconocibles por los pirulís giratorios de sus puertas con bandas rojas, blancas y azules. Buscaba yo donde afeitarme tanto la cabeza como la cara así que entré ante la cara de absoluta extrañeza del buen hombre. Con señas y como pudimos nos hicimos entender, pero la forma en la que te afeitan la cabeza es genial, además de hacerlo de forma delicada pero rápida, te dan varios masajes en el cuero cabelludo con diversos tónicos y entre los masajes te van aplicando toallas calientes y frías para abrir y cerrar los poros. Fue una experiencia inesperada y grata… Eso si, tened cuidado pues no es raro de que al afeitarse la cabeza también te afeiten ¡¡las cejas!! Sales contento y relajado, eso sí, como ese día no cogí gorra y lo de afeitarme al 0 no estaba planeado acabé con la cabeza colorada del sol.

El sitio vale realmente la pena.

 

Por Rafa Orozco

Profesor de vocación, católico de convicción, gamer por afición y japanófilo de corazón. Japón y los videojuegos ocupan el poco tiempo libre que mi familia y mis alumnos me dejan.

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